Translate

Mostrando las entradas con la etiqueta cultura andina. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cultura andina. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de enero de 2014

El rosa intenso de las parihuanas

.
 
Foto: Arturo Bullard
La parihuana o pariwana (Phoenicopterus andinus) es una  variedad de flamenco de marcada presencia en nuestra cultura: desde el uso de sus plumas en la elaboración de piezas textiles, pasando por el empleo de su sangre y carne en la antigua medicina hasta, según cuenta la tradición, ser el motivo del sueño del Libertador San Martín para la creación de la primera bandera peruana. Baja de las alturas andinas a los humedales costeños en búsqueda de alimento y es un ave en peligro de extinción.

¿Por qué es rosa intenso casi rojo? Son los carotenoides, presentes en los crustáceos  y algas que consume, los que le otorgan ese color intenso que alcanza su plenitud cuando llega a la madurez sexual.

Fuente de la foto: http://arturobullard.blogspot.com





Tintorería andina: Tullpuni

    
Manto Paracas (100 a.C. -200 d.C.). Necrópolis de Wari Kayan. Foto: Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia. Lima. Perú.
                                                       
William Reid, en el libro Arte textil en el Perú, editado por Industria textil Piura (1989), presenta una investigación sobre tintes en la textilería andina antigua y tradicional. Nuestra diversidad geográfica permitió y permite la obtención de variadas fuentes pigmentarias de origen animal, vegetal y mineral. En base a ella, el hombre andino manejó una gran riqueza cromática que aún perdura en las piezas textiles encontradas por arqueólogos y estudiosos. De la gran variedad de colores y tonos obtenidos destacan aquellos producidos por la cultura Paracas.

Reid nos indica: “Los tintoreros obtenían sus tintes de cuatro fuentes generales. En primer lugar, de las gamas naturales de la lana y el algodón que brindaban una extensa variedad de blancos, beige, gris pardo y castaño. 
En segundo lugar, de ciertas plantas del tipo de las citadas en libros sumamente informativos como El mundo vegetal de los antiguos peruanos, publicado en 1935 por E. Yacovleff y F. L. Herrera. 

Muchas de estas plantas fueron identificadas por algunos cronistas españoles, cuyas detalladas descripciones de plantas y árboles los convierten en precursores de los botánicos modernos que empezarían sus análisis de la flora andina en los siglos XVIII y XIX. Los colores también se obtenían de ciertos insectos y moluscos: la cochinilla –que se adhiere a los tunales– es fuente de un color rojo carmín; y el chanque, molusco pequeño oriundo de zonas como la península de Paracas, que excreta un líquido purpúreo que todavía está vigente. Finalmente, ciertos tonos básicos se obtenían de minerales y rocas de la tierra.”



Dibujo de Guamán Poma de Ayala (s. XVI), que muestra  una niña  (panan pallac ) recolectora de flores para ser utilizadas en la tintorería. Tomado del artículo de W. Reid.


Respecto al negro cita al cronista Martín de Murúa, quien “menciona al “arbolito espinoso” nombrado tura (caesalpinia HBK), “cuyas legumbres y la corteza de su tronco contienen tanino en una fuerte proporción, por lo que son empleadas en la curtiembre, y en tintorería, para teñir de negro las lanas”. En lo referente, a tintura negra para teñir el algodón... el mismo Murúa indica que, “un árbol llamado xagua da un fruto cuyo zumo es blanco al principio y luego poco a poco va tornándose negro como tinta, con el cual los indios, solían teñir su algodón...”.

Respecto al amarillo, Reid refiere  al cardo santo, o cardo cimarrón carbincho. También el arbusto serrano llamado chillca, servía para teñir no sólo de amarillo, sino de verde. Otras plantas que parecen haber originado el tinte amarillo fueron el molle y el tiri (en la zona de Chachapoyas), las cenizas del chamana (dodonaca visiosa), y el chamanuai (eupatorium volkensi), arbusto de flores blanquecinas que vive en el Cuzco.

En las culturas peruanas antiguas se utilizó poco el azul, que paracas y nazcas sí lograron obtener de plantas como la mullaca (muehlenbeckia hastulata rupestris), el xiquilite (indigofera suffroticocosa) y también Reid refiere al uso de papas negras para este propósito.

Respecto al rojo, el autor recoge lo investigado por Roger Ravines, quien nos provee de una lista detallada de plantas de las que obtenía el rojo: el chapi-chapi (relbunium-gallium-microphyllum heit), el aliso (alnus jorulensis), el Brasil (caesalpina echinata), la rubia (galium SP) y el magno (dactipus confusus).

Para los tonos que van del púrpura al morado explica Reid que el chanque (molusco de la familia muricidae) pudo jugar un rol importante al respecto. Respecto a  plantas habla de la quisca-quisca (berneris sp.), el maíz negro (zea mays) y de una variedad de una flor llamada paguau.

Sobre el verde, color poco frecuente, Reid basándose en una investigación de Carlos Romero, alude a la chilca chunchango o molle.

El marrón con sus variantes, se obtenían del nogal en la textilería chimú y chancay.

Agregaremos que este autor habla de una técnica llamada tapiraje, probablemente usada para lograr composiciones de colores exóticos en las aves. Según esta técnica, se quitan las plumas a un ave y entonces  se frota el cuerpo de esta con la mezcla de la secreción de un sapo o rana y un tinte - generalmente el anaranjado o rojo obtenido de la planta llamada achiote (Bixa Orellana)- . Así, las nuevas plumas que aparecían eran de los tonos no usuales para el animal como  rojo, naranja o amarillo. 
  
Dibujo del cronista indígena Guamán Poma de Ayala (s.XVI)  que muestra, según en Inca Garcilaso, la caza de pájaros para obtener de ellos plumas. Tomado del artículo de W. Reid.
  

Denominaciones quechuas de los colores

Manto cusqueño contemporáneo. Foto: Ana M. Rocha Puente


En 1976, Gustavo Von Bischoffshausen Henriod, escribió una tesis muy interesante y creo, única: Algunos aportes sobre las denominaciones quechuas de color. (Tesis para optar el Grado de Bachiller en Antropología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.)
En ella, este investigador buscó información en crónicas y material colonial para hacer un seguimiento de las denominaciones de los colores en quechua. De ello resulta una valiosa información en este campo, que nos permite ver el manejo comparativo  de las categorías ordenadoras de los colores entre esta lengua  y el español. También extendió su investigación al aymara, tal como se puede consultar en esta tesis.
El autor diferencia entre el término básico quechua y otros particulares, originados a veces por su relación con tintes, plantas y materiales de diverso origen que en su investigación consigna.

Blanco: Término básico quechua YURAC.
Términos especializados quechuas LLUMPAC, RITI, PARACAY, CUYLLU.

Negro: Término básico quechua YANA.
Términos especializados quechuas TUTA, GUANACORUNA.

Rojo: Término básico quechua PUCA.
Términos especializados quechuas ANTAY, PUCAPANTI, LLANCAPANTI, VILAPANTI, VILA API, PACO, AYRAMPU, PARIA, YCHMA, MANTUR.

Amarillo: Término básico quechua QUELLO.
Términos especializados quechuas CARHUA, CAMPAR, PAUCAR, PARU.

Azul: Término básico quechua ANCAS.
Términos especializados quechuas CAHUATA, COPA.

Verde: Término básico quechua COMER.
Términos especializados quechuas CHIYAK, HUAYLLA.

Marrón: Término básico quechua CHUMPI.
Término especializado quechua MAPATAYÑA.

GRIS: Término básico quechua CHECHI.
Términos especializados quechuas: no registra.

Morado: Término básico quechua ZANI.
Términos especializados quechuas: no registra.

TÉRMINOS QUE INCLUYEN MÁS DE UN COLOR. *
ALLCA: Designa lo BLANCO Y NEGRO.
TICLLA: Designa un tejido BLANCO Y NEGRO.
MISSA: Designa lo de dos colores.
MURU: Designa lo de varios colores.
MIRCA MIRCA: Designa lo de varios colores.

TÉRMINOS INDEFINIDOS QUECHUAS.*
CUYPA: “El alazán”. (ROJO?)
(*) Estos términos, nos dice el autor, son susceptibles de alteraciones de acuerdo a posteriores investigaciones.
  


Paleta de color de una máscara Chancay

La presente máscara funeraria pertenece a la antigua cultura Chancay. Esta es una cultura prehispánica peruana desarrollada al norte de Lima (hacia 1200 - 1470 d.C.).


                                 Foto: Ana María Rocha Puente. 2013.

La foto fue tomada en el verano del 2013 en la exposición sobre la cultura Chancay presentada en la Galería del Centro Cultural Inca Garcilaso de la Vega (anexa al Palacio de Torre Tagle) en Lima.
Más allá del tiempo transcurrido, esta máscara conserva casi a plenitud, los colores que le fueron aplicados.
Como muchas máscaras funerarias de las antiguas culturas peruanas, el color rojo predominante tuvo una función simbólica importante, relacionada con la trascendencia de la vida.
El pigmento rojo tenía diversos orígenes como el polvo de cinabrio (origen mineral) o el achiote (origen vegetal).


Análisis del color
Predomina el contraste  de intensidad entre el rojo del rostro y los tierras (marrón, crema) de las dos telas situadas, una en  la parte superior del turbante y la otra en la zona inferior de la máscara, tejidos que probablemente formaron parte del conjunto funerario.
Existe además contraste un claro contraste de tamaño de área entre el rojo (mayor) y todos los demás colores (áreas menores). Entre los de menor área podemos  diferenciar unos saturados de la cinta superior (azul y amarillo cálido) de los tierras ya mencionados.



Paleta de color de máscara Chancay 
Resultado: existe gran impacto del rojo por saturación y mayor cantidad de área. Su función no es decorativa, sino que se busca preservar la fuerza del color para incidir en su sentido simbólico.
Y la predominancia roja crea además unidad en el conjunto y resalta la síntesis  geométrica  y el blanco de los ojos.